Entrevista a Osada Steve por SM Sniper

La entrevista a continuación en el Osada-ryu honbu dojo fue realizada por un periodista de la revista SM Sniper poco tiempo después del fallecimiento del Gran Maestro Yukimura Haruki (3 de Marzo de 2016).


Traducción del Japonés al Inglés: Harukumo Kumonosu.
Traducción del Inglés al Español: HaruTsubaki

 

Sniper: Ha cambiado su kinbaku desde la última vez que hablamos?

Osada Steve (OS): Claro que ha cambiado. Más que nada gracias a la influencia de Yukimura Sensei.

 

Sniper: La última vez (hace unos 10 años) le preguntamos si se sentía usted un maestro del kinbaku y su respuesta fue: “No, aún no. Probablemente me tome unos tres años más”.

OS: Ja ja. Bueno,  creo que me equivoque. Luego de esos tres años me di cuenta que me llevaría unos tres años más.  Y luego otros tres, y otros tres. Pero ahora, luego de cerca de veinte años en esto, siento que mi kinbaku ha alcanzado un nivel razonablemente bueno.

 

Sniper: La útima vez que hablamos fue justo luego del fallecimiento de Akechi Denki (en 2005). En esta oportunidad me gustaría hablar sobre Yukimura Haruki sensei.

OS: Será un placer.

 

Sniper: En los últimos diez años más o menos parecería que el kinbaku se ha difundido rápidamente en todo el mundo. ¿Cómo evalúa la influencia de Yukimura Haruki Sensei en el mundo occidental?

OS: El estilo de kinbaku de Yukimura sensei está basado en trabajo de piso con un fuerte énfasis en el erotismo y en la conexión. Esto resulta muy atractivo a un amplio segmento de amantes de las cuerdas extranjeros. A través de talleres especiales en Copenhagen, Los Angeles, Sidney y Melbourne, él pudo tocar los corazones de cientos de estudiantes fuera de Japón.

 

Sniper: Cuando Yukimura sensei hablaba acerca de su kinbaku, a menudo decía que no solo era la técnica lo importante sino la mente. ¿Cómo se recibe este concepto en occidente?

OS: Mucho shibari es practicado desde el concepto de la disciplina de restricción (semenawa, intercambio erótico de poder) tanto en occidente como en Japón. En contraste, el shibari de Yukimura sensei deja amplia libertad para que la persona atada pueda moverse. Esa libertad permite un especial y profundo intercambio emocional.

A través del modo acariciador de aplicar las cuerdas, a través de las cercanías, y a través del contacto no egoísta, el estilo de sensei está pensado para hacer que la modelo se sienta bien, apreciada, genuinamente comprendida. En consecuencia, por su atractivo y belleza, muchos occidentales están interesados en seguir este estilo.

Este enfoque de las cuerdas puede parecer suave y sencillo, pero es bastante complicado de dominar. Luego de estudiar con sensei por un largo tiempo, creo que me tomará otros tres años más ser bueno en esto. (risas)

Lo que Yukimura sensei llamó “la mente” puede ser enseñado, transformandose en una técnica en sí misma. Solo que esta “técnica mental” toma bastante más tiempo para comprenderla por completo y aplicarla que un patrón de una atadura de cuerdas.

 

Sniper: Creo que usted conoció a Yukimura sensei hace más de 15 años.

OS: Lo conocí por primera vez en el 2001, y lo seguí observando sus trabajos cuando fuese que tuviera una oportunidad de hacerlo. Por ejemplo yo acompañé la sesión de fotos para el libro Akai Hana, cuando él ató a Asagi Ageha.

Finalmente, en el 2007, sensei me aceptó como su alumno. Trabajé muy duro y en 2012 fui la primer persona en recibir una licencia de instructor en Yukimura ryu.

 

Sniper: Puede usted contarnos sobre la magia del kinbaku de Yukimura sensei?

OS: El don de sensei era el poder de mostrar los verdaderos sentimientos de sus modelos para permitirles alcanzar su máximo potencial. Nunca lo vi utilizar un látigo ni provocar dolor de ningún modo. Muy por el contrario su foco era provocar placer.

En otras palabras, la bondad y compasión de sensei hacía brotar belleza, amor y felicidad en cualquier momento que él tocara la cuerda.

 

Sniper: ¿Siente que usted tomó esos conceptos?

OS: Sopongo. Yo seguí la forma de hacer las cosas de sensei porque a) va con mi carácter y b) sensei me abrió los ojos y me entrenó duramente para transformarme en su shihan (instructor principal).

Podría decir que he heredado el espíritu de sensei. Siento que su alma me ha tocado. Sensei me ha mostrado la esencia sobre cómo enfocaba el kinbaku.

Dado que mi trabajo es atar personas, puedo perfectamente atar en el duro semenawa de Akechi Denki. Sin embargo, desde el principio, el estilo suave de Yukimura Haruki siempre se sintió más cercano a mi forma de ser. Para poder mostrar una profunda empatía hacia la modelo, no hay espacio para la auto gratificación o el egoísmo. Primero y antes que nada, las necesidades de las modelos necesitan ser alcanzadas, y a través de esto uno deriva la satisfacción personal. De ese modo esto se transforma en “felices juntos”. (risas)

Este modo de pensamiento es lo que sensei inculcó en mí.  Cuando una bella mujer viene hacia ti, uno no debe buscar primariamente la satisfacción personal. Por supuesto que en los avatares de las cosas uno no puede evitar esos deseos. (risas)

 

Sniper: ¿Puede usted contarnos de algún recuerdo personal que tenga de Yukimura Sensei?

OS: Para mí, las modelos de sensei entrarían en lo que llamamos Yamato-Nadeshiko, mujeres que son dóciles por naturaleza y que lucen bellísimas en kimono y dentro de las tradicionales casas japonesas. Se ven tan adorables que uno desea hacerles el amor.

En contraste, en el género del semenawa por ejemplo, se ven mujeres tratadas con rudeza, sufriendo, y uno busca provocarles un poco más de dolor y follarlas.

Yukimura sensei siempre se ocupaba de asegurarse que la modelo disfrutara. Eso fue algo que me enamoró y es el motivo por el que perseguí mi deseo de ser aceptado como su alumno. Cuando mi pedido fue finalmente aceptado, me sentí verdaderamente feliz y estudié con mucho ahínco. El encuentro con Yukimura Sensei cambió mi vida. Su filosofía era algo que yo no había tenido en cuenta hasta ese momento. Es fuerte y gentil. Aquellos que hacen newaza en un modo suave son muy fuertes en su mente y en su corazón. Puedo decir que Yukimura sensei era el hombre más fuerte del mundo. Podrán preguntarme por qué… Porque era sinceramente gentil hacia las mujeres… Bueno, eso es lo que pienso al menos.

Cuando uno lee las reacciones de una modelo, uno puede rápidamente sentir si a ella le gusta o no el dolor, si anhela ser azotada, o si por el contrario prefiere ser acariciada y acunada. Yukimura sensei nunca tuvo en mente lastimar o provocar dolor a sus modelos. Creo que esto es porque él odiaba cualquier tipo de violencia contra sus modelos.
Sniper: ¿Hay alguna anécdota concreta? ¿Le importaría compartirla con nosotros?

OS: Yukimura sensei decía: “Cuando una modelo te pida dolor, simplemente agrega otra cuerda, y si aún pide dolor, continúa agregando otra y otra más…” De ese modo ella eventualmente se verá satisfecha de cuerdas, y al mismo tiempo tu propia técnica de atadura también mejorará. No hay progreso en la vida del bakushi si sucumbes al deseo y la tentación. Yukimura sensei dijo en una ocasión: “Si el sexo es bueno, no hay cuerda. Ata. La cuerda siempre debe venir primero.”

Dado que nuestro punto de vista de las cosas está influido por cómo crecimos, es bastante difícil alcanzar un estado mental de no yo. Yukimura sensei es una persona que conocí que podía hacer brillantes descubrimientos e instantáneamente entender la verdadera calidad de la persona en frente de él. He visto estos encuentros en varias ocasiones y pienso que eso era lo que lo hacía una persona sobresaliente, un verdadero sensei. Creo que se podía decir que su apertura mental y su enorme corazón le hacían posible alcanzar este estado de claridad mental.

 

Sniper: Luego de recibir estas enseñanzas ¿Qué tipo de bakushi desearía ser? ¿Qué camino le gustaría tomar?

OS: Primeramente deseo sentirme satisfecho, con el nivel que he alcanzado, en el sentido de la técnica. Sin embargo continuaré estudiando duramente y refinando constantemente mis habilidades.

Dado que también me he vuelto algo mayor, quiero tener un corazón tierno como el de Yukimura sensei y nunca mirar hacia abajo a las personas que aún están esforzándose y aprendiendo. Un verdadero sensei como Yukimura sensei no discute sobre cada una de las cosas (Akechi Denki sensei también era de ese modo.) Intento convertirme en una persona como Yukimura sensei en todos los aspectos de mi vida, no solo en kinbaku.  No quiero convertirme en una persona añosa que lo único que dice es “Eso está mal y aquello está mal” (risas)

 

Sniper: ¿Le importaría decirnos su edad?

OS: (risas) Soy probablemente uno de los más viejos profesionales bakushi en Japón. Sin embargo en mi cabeza, en mi corazón, soy aún un pequeño niño. Estoy satisfecho con donde estoy en mi vida. La edad no importa.

 

Sniper: Su dojo, Studio SIX, ha estado operando en el mismo sitio por los últimos 15 años ¿no es asi?

OS: Lo he comenzado en conjunto con Osada Eikichi sensei en el año 2000.  En ese preciso lugar (señala al techo) estaba el punto de suspensión favorito de sensei.

 

Sniper: Asumo que usted tiene muchos alumnos

OS: Hay instructores certificados enseñando Osada-ryu en Europa, America del Norte, Australia y America del Sud. Combinados tienen un gran número de alumnos.

En mi espacio ofrezco principalmente entrenamiento intensivo para aquellos que vienen del extranjero. El kinbaku puede volverse interesante una vez que uno comienza a explorar sus fundamentos. Por ejemplo, los preceptos a los que denominé como “The Nine Gates of Osada-ryu” “Las nueve llaves del Osada-ryu”.  Estos son los intangibles que solo pueden transmitirse en forma presencial”

Siento que mis alumnos aprecian que yo pueda transmitir la filosofía del Osada-ryu en un lenguaje que ellos puedan comprender.

 

Sniper: ¿Continuará usted asesorando alumnos extranjeros?

OS: Si. Eso creo. Hace diez años los alumnos extranjeros eran escasos. Pero hoy en día tengo mi agenda bastante comprometida para el resto del año.

Hoy en día la mayoría de los alumnos extranjeros que vienen a visitarme a Tokio son aquellos que han sido seleccionados por los instructores a cargo de los diferentes dojos de Osada-ryu alrededor del mundo. Dado que el número de personas interesadas en aprender shibari ha crecido, necesito ser selectivo a la hora de aceptar alumnos nuevos porque las horas que uno puede enseñar por día son limitadas.  Me pregunto si esta tendencia se mantendrá. Siento como si trabajara ocho días a la semana (risas)

 

Sniper: ¿Qué mensaje puede dejarle a nuestros lectores?

OS: Mantengan la ternura en su corazón. No se pierdan en estructuras y técnica. Lo importante es disfrutar de las cuerdas juntos. No es la técnica sino el corazón lo más importante.

 

Sniper: Esto es una mezcla entre la escuela de Osada y la escuela de Yukimura. ¿No es así?

OS: La mitad de lo que enseño hoy como Osada-ryu es de Yukimura-ryu. (risas)

Puede encontrar la versión original en japonés de esta entrevista aquí:

http://sniper.jp/300special_issue/3013tribute_to_yukimura_haruki/_3_7.html