Ser modelo de Shibari/Kinbaku

Existe un tema del que solo unos pocos hablan en el ambiente del Shibari/Kinbaku, y este es el de quienes aportan su predisposición, su cuerpo y su mente para permitir que el atador se exprese a través de su arte. Parte fundamental e imprescindible de la ecuación, la calidad del modelo es importante para poder lograr que el Shibari realizado se luzca y poder darle lugar al atador para demostrar su habilidad.

Itsuka by Tsubaki © KinbakuMania

Itsuka by Tsubaki © KinbakuMania

 

Pero ¿Qué es lo que se necesita para ser un/a buen/a modelo?.

El Shibari/Kinbaku como practica se basa en la comunicación íntima no verbal entre atador y atado, en el brillo que ese intercambio de energía produce y en cómo quien ata logra que el atado experimente ese abrazo de las cuerdas.  El Shibari/Kinbaku debe poder realizarse entre cualquier pareja que esté dispuesta a dejarse llevar por las sensaciones que esta práctica inevitablemente genera.  Atador y atado pueden o no tener un vínculo emocional o afectivo antes de siquiera mostrar la primera cuerda, es indistinto. Pero es fundamental que quien ata se tome al menos unos minutos para intentar conoce a quien se va a entregar a sus cuerdas. Esos minutos, a veces de diálogo, a veces de simple comunicación no verbal basada en posturas, actitudes y otras sensaciones que el atador puede percibir a través de su experiencia, son fundamentales para luego saber qué camino va a transitar en ese viaje de cuerdas que ambos van a emprender juntos.

Hay ocasiones, sobre todo cuando se trata de performances improvisadas con asistencia de público, donde esa preparación puede ser menor.  Sin embargo en esos casos casi siempre se recurre a modelos profesionales o a personas que, si bien quizás no sean modelos profesionales, llevan ya un prolongado tiempo en el ambiente de las cuerdas y son por todos conocidas. Quizás también sea bueno destacar que lo que se puede lograr en un escenario y frente a una numerosa audiencia, a veces difiere de aquello que se pueda lograr en un ambiente más íntimo, o inclusive a solas. Todo depende del atador y la modelo, de sus tendencias exhibicionistas, de lo que gusten mostrarse o prefieran guardar para si. Nada está bien, ni tampoco nada está mal. Cada cual entrega lo que está dispuesto a entregar y muestra lo que está dispuesto a mostrar.

Un Shibari/Kinbaku bien ejecutado no tiene porqué ser doloroso o incómodo, a menos que el atador sea inepto o que esté utilizando técnicas de semenawa (técnica muy avanzada que solo se logra luego de mucha práctica y perfeccionamiento) . La aplicación de semenawa dependerá del atador y de su diálogo o lectura del grado de sensibilidad y de los gustos de la modelo. Habrá quienes tengan tendencias masoquistas y gusten de someterse a un atador que posea un grado de sadismo con sus cuerdas.  Otros gustarán de un abrazo más cálido y sensual. Habrá también aquellos que les guste ser sorprendidos y explorar caminos y sensaciones nuevas. Hay técnicas para todos los gustos y todo es pasible de diálogo entre atador y modelo. No todos los atadores tienen el mismo estilo, los hay más sádicos, más sensuales, más dedicados a la espectacularidad, y mas enfocados en la imagen y la fotografía.  Los hay también versátiles y capaces de pasar de un estilo al otro.

De acuerdo a las palabras del mismo Osada Steve, “El honor del atador es demostrado y reflejado en el tipo de ataduras que propone”  En una práctica de Shibari/Kinbaku, el que se luce es siempre la persona atada y nunca el atador. Se considera una cuestión de honor que el atador se luzca sólo a través de sus atados y de las reacciones que en ellos despierta con sus cuerdas. El honor del atador se percibe en aquellas propuestas en las que demuestre su destreza para lograr el equilibrio entre la inmovilidad, la ligereza de la suspensión y la belleza de su conjunto, a través de las expresiones del atado.  Lamentablemente existen hoy muchos practicantes de cuerdas que dicen conocer de Shibari/Kinbaku, pero carecen del conocimiento necesario sobre normas de seguridad o conceptos básicos de técnicas que protegen a la modelo.  Es en ese sentido que como modelo, o simplemente como alguien que le interesa experimentar las cuerdas, debes siempre tener presente que en el momento en el que te entregas a tu atador, estás entregando tu seguridad, tu vida, y la confianza de no recibir daños permanentes en esa persona. Es allí donde debes preguntarte ¿Dónde aprendió? ¿Quién es su sensei? ¿Qué garantías ofrece su camino como atador?  Debes tener en cuenta que estas son preguntas que debes hacerte antes de permitirle siquiera pasar una cuerda por tu cuerpo, y deberás pensarlas desde un concepto de respeto hacia tu propia persona y hacia tu propia salud, inclusive hacia tu propia vida.  Las cuerdas, como ya hemos dicho muchas veces, pueden parecer inocentes e inocuas, pero en realidad si son mal utilizadas o aplicadas de forma incorrecta pueden provocar lesiones que pueden durar desde unas cuantas horas, algunos días, o toda la vida.


¿Cómo comenzar como modelo?

Para comenzar como modelo de Shibari/Kinbaku solo necesitas proponertelo, tener muy claro lo que buscas, y tener también una buena predisposición para entregarte a un viaje de sensaciones a través de la guía del atador que hayas elegido. Como todo camino, el primer paso es decidirse y experimentarlo. Quizás luego de esa primera experiencia sientas que no es tu camino. No hay falla en ello, y puede que quizás no sea tu momento de intentarlo. Quizás necesites volver a experimentarlo, comenzar a elaborar dentro tuyo lo que sientes, cómo lo sientes, y necesites un tiempo para poder permitirte la apertura a este mundo.  Una vez que comiences quizás inicie también un camino de autodescubrimiento de tus propias sensaciones, de tu propio deseo.  Cada sesión, cada atadura, cada patrón que tu atador ejecute será un descubrimiento y te llevará por nuevos caminos, permitiendo conocerte con más profundidad.  Podrás comenzar desde un viaje de puras sensaciones a viajes más energéticos, que impliquen involucrarte más profundamente.

En aquellos lugares del mundo donde el Shibari/Kinbaku se ha desarrollado con más fuerza (Japón, Europa, EEUU) existe tanto una cultura del atador, como una cultura también la de los modelos de cuerdas. Es así que en sitios donde hay atadores ampliamente reconocidos, existe una numerosa cantidad de modelos que se ofrecen. Quizás sea debido a que el movimiento del Shibari/Kinbaku en esas latitudes es mayor, quizás también debido a la frecuente cantidad de cursos, talleres, presentaciones, shows, etc. que se dan en esos sitios. Lo cierto es que el modelaje de Shibari se hace con mucha mayor confianza y fluidez allí que en otros países latinoamericanos. Esta realidad no nos sorprende cuando uno se entera o ve los resultados de las prácticas de pseudo shibaristas en los pobres cuerpos de algunas modelos.  Nadie en su sano juicio deseará volver a experimentar o practicar cuerdas como modelo luego de haber sido maltratado. Nadie puede desear experimentar algo que no le genera ningún tipo de sensaciones placenteras, que no transmite nada, o que toma como elemento importante a la cuerda, o la foto lograda en lugar de las sensaciones de quien es atado. Concientizar a quienes deseen experimentar “el armonioso abrazo de las cuerdas” y no “el tortuoso padecimiento de ser atado” es algo que siento nos llevará un tiempo y mucho hablar sobre el tema.

Es por este mismo motivo que muchos personajes relacionados con las cuerdas en el mundo han dedicado su tiempo a escribir e iluminar a aquellas personas que con buena fe desean introducirse en el mundo de las ataduras como modelos. Evitar el descrédito de este arte, lograr que se respeten los buenos usos y costumbres, y las buenas enseñanzas en este ambiente, es tarea de todos los que de corazón amamos las cuerdas.

Tentesión es un amigo personal mío, reconocido fotógrafo del ambiente en Barcelona, que ha publicado ya varios libros de fotografías sobre Shibari/Kinbaku. Recientemente he tenido el placer de lograr que me tomara deliciosas fotos en la performance que realicé junto a otros varios bakushis en el Club Social Rosas5  en mi última visita a Barcelona. Él ha publicado esta profunda y sentida carta a las modelos de cuerdas que espero lean, disfruten y mediten:

No Shibari by Tentesion © Tentesion

No Shibari by Tentesion © Tentesion

Cada día es más obvio que el Bondage y el Shibari se están poniendo de moda. Esto hace que tanto modelos como fotógrafos quieran hacer sets fotográficos sobre este tema. Encuentro lícito que todo el mundo intente, de una manera u otra, jugar con cuerdas, probar sensaciones y experimentar las ataduras. Lo que no me parece lógico (y sí sumamente peligroso) es que las personas neófitas en el Shibari se atrevan a hacer suspensiones ya que esto conlleva una gran responsabilidad y riesgo

El Shibari es un arte milenario. Todo en el Shibari tiene un por qué y está totalmente estudiado: distribución del peso, tipo de presión de las cuerdas, los nudos que se realizan… Las suspensiones, propiamente dichas, requieren que la persona que la realiza tenga unos conocimientos muy técnicos y especiales. Todo el peso del cuerpo recae sobre zonas muy puntuales. Si las cuerdas que distribuyen el peso están mal colocadas y presionan algún ligamento, musculo o tendón, se pueden provocar graves lesiones (desde una contractura hasta un desgarro muscular o rotura fibrilar) que pueden durar unos pocos días o toda la vida

En la foto que acompaña esta carta podéis ver el trabajo de Alberto No Shibari. Lleva más de diez años aprendiendo el arte de las cuerdas, muchísimas horas de práctica y se ha molestado en viajar por Europa para aprender de diversos maestros. Al día de hoy, y gracias a Dios, quien quiere aprender Bondage o Shibari puede hacerlo con todas las garantías (no como ocurría hace un tiempo) en cursos de bondage, dojos, masterclass… Por lo tanto: quien quiere aprender puede

Esta carta va dedicada a todas las modelos que quieren practicar Shibari y Bondage. Personalmente llevo muchos años (demasiados, me siento mayor…) dedicándome a fotografiar este arte . Últimamente he visto algunas fotos de “suspensiones” y se me han puesto los pelos de punta de lo peligrosas que eran y lo mal hechas que estaban. Por ello me veo en la obligación de hacer este aviso. Tras muchas sesiones, en las que veo que las modelos ponen todo de su parte: ilusión, esfuerzo, tiempo (incluso su propio dinero), creo que este aviso es algo que les debo. Tened en cuenta que la foto que colgáis hoy, y por la que recibís algunos “me gusta” y varios comentarios, mañana ya es historia. La lesión que os puede provocar una suspensión mal realizada por alguien que no sabe hacerla y las consecuencias que esto tiene, no valen la pena para nada. Tened en cuenta que él tendrá su foto y vosotras os llevaréis la peor parte, y nadie se va a responsabilizar de lo ocurrido

Tan solo quiero daros un último consejo: cuando alguien os proponga una suspensión, hacedle algunas preguntas acerca de su experiencia, de quien ha aprendido, los síntomas que revelan que un Bondage no está funcionando correctamente, si tiene conocimientos de primeros auxilios (una cuerda rota que provoca un accidente, una bajada de tensión… ); o simplemente preguntadle si tiene unas tijeras de emergencia por si hay que cortar una cuerda (con punta redondeada para poder deslizarla en la piel por debajo de la cuerda). Esto os permitirá saber qué tipo de atador tenéis delante

Chicas, os lo dice un fotógrafo: A veces una foto no vale la pena

 

 

Por último, creo importante hacerles llegar una traducción de lo que rida (una amiga, reconocida modelo del ambiente de las cuerdas en Tokio, que ha tenido la oportunidad de modelar para varios artistas de cuerdas) ha decidido titular como El Decálogo de la Seguridad del Atado o también “Las cuerdas son más peligrosas de lo que se dice”


1 – Conoce a tu atador:

Sólo porque él o ella es alguien famoso no es suficiente como para que digas que lo conoces. Habla con el o ella personalmente. Saber por quién te estás dejando atar es algo muy importante. Háblale y hazle las preguntas que necesites. Permítete conocer su visión de las ataduras y su postura ante las emergencias.

2 – Permite que el atador te conozca:

No tengas miedo de presentarte como una novata. Se honesta acerca de tu nivel de experiencia. No intentes impresionar con una realidad distorsionada.

3 – Conoce las limitaciones de tu propio cuerpo:

Se consciente de que ciertas condiciones de salud incrementan los riesgos, y que lo que un día puedes hacer, quizás no lo puedas hacer al día siguiente.

4 – Cuídate mucho de dejarte atar sin estar en condiciones:

Pueden ser unos tragos, puede ser una simple pitada o alguna otra droga. Pueden ser también remedios prescritos por un médico. O simplemente “jetlag” o falta de sueño. Si sientes que no estás en optimas condiciones deberías notificarlo inmediatamente al atador y tener en cuenta que existe una más alta probabilidad de que algo salga mal en ese estado.

5 – Cuídate mucho de atadores que no estén en óptimas condiciones:

Si sucediera que te enterases que tu atador ha bebido, o ha consumido drogas, o está bajo la influencia de cierto tipo de medicación,  ha dormido poco o nada, o está en cualquier estado que le prive de estar con sus sentidos 100% alertas; deberías tener en cuenta que las chances de que algo puede salir mal en esos casos se incrementan.
Su tiempo de reacción será lento y además en algunos casos su percepción sobre sus propias habilidades y el entorno pueden estar distorsionadas.

6 – No te pierdas. No te vayas:

Las cuerdas se sienten fabulosas, y normalmente ponen al modelo en un estado de relajación elevado (algunos pueden llamarlo subspace, o como quiera que lo llamen). Sin embargo, a fin de reducir riesgos, necesitas estar consciente de lo que sucede con tu cuerpo. Es por eso que, mientras que estás siendo atada, nunca debes perder noción del estado de tu circulación y síntomas que pudieran indicar daño sobre algún nervio. Para eso recomiendo que muevas los dedos de las manos y de los pies comprobando cada tanto en las partes que puedas mover cualquier zona en problemas.


Recuerda también que existen riesgos ocultos que pueden no presentarse al comienzo, por lo cual es importante que estés atenta a cualquier señal de tu cuerpo, sea un cosquilleo o un dolor.  También debes tener en cuenta que el daño a los nervios puede ocurrir de un segundo al otro, con solo mover la cuerda un milímetro.

7 – No hay apuro:

No caigas de lleno en la excitación o la pasión por sentir algo nuevo. Siempre habrá muchísimo tiempo para intentarlo todo, siempre y cuando te cuides y no te dañes a ti misma.

8 – No es una competencia:

Solo porque este o aquella puedan hacer o soportar algo no quiere decir que son mejores modelos que otros que no pueden. O porque tu hayas probado A,B y C no quiere forzosamente decir que tienes que hacer X, W ó Z.  Solo porque hayas probado una suspensión lateral no quiere decir que tienes que seguir con una suspensión invertida.

9 – Nunca dejes a hablar a tu ego sobre tu seguridad:

Puedes haber sido atada cientos de veces por otros cientos de atadores. Pero solo toma una atadura con uno de ellos el que algo salga mal y puedas tener un daño permanente o peor. Es por eso que, por más que tengas toda la experiencia del mundo, no debes pensar que tu acercamiento a las cuerdas pueda ser despreocupado o descuidado.
Los riesgos inesperados nunca disminuyen, pero puedes asegurarte de no caer en los que ya conoces.

10 – El ego de ningún atador vale tu salud ni tu vida:

No temas hablar si te sientes incómoda con algo, o piensas que algo está mal. No existe ningún atador infalible, y ninguno de ellos lee las mentes. Por lo tanto es TU RESPONSABILIDAD el protegerte a ti misma. No cargues al atador con el peso de tu silencio. Su ego podrá verse lastimado, pero siempre se verá agradecido por cualquier información.

 

Recuerda: Cada cuerpo es diferente, y el haber atado a 100 personas antes puede no darle información al atador de cómo es tu cuerpo en particular.

Aclaración:
Este texto está basado en mis experiencias personales. No pretende ser exhaustivo ni infalible, así como tampoco “la única forma de hacerlo”.  Tan solo está enfocado en ayudar a evaluar los riesgos y las consecuencias de una actividad de cuerdas, algo que yo disfruto mucho.

Tampoco he escrito nada acerca del riesgo de que el atador sufra algún tipo de evento o desmayo que lo deje inhabilitado en el medio de una atadura. Algo que puede llegar a ser un verdadero problema si se trata de una sesión privada con una extensa e inescapable atadura.

La realidad es que nunca podrás eliminar por completo los riesgos, ni tampoco tener en cuenta todas las eventualidades. Pero asegúrate de prever los riesgos probables y saber qué hacer en caso que algo salga mal.


Existen también otras personas a las que yo respeto mucho, que han abordado el tema de la seguridad de las/los modelos en las sesiones de cuerdas.  Algunos de sus textos están en otros idiomas. Con tiempo y a conciencia iremos tomándonos el trabajo de traducir sus apreciaciones sobre el tema y compartiéndolas en esta página.

 

Iroha by Tsubaki © KinbakuMania

Iroha by Tsubaki © KinbakuMania

 

Mientras tanto, también me siento dichosa de poder comentarles que he abierto un espacio en la página donde poder publicar los comentarios de alumnos y modelos sobre mi trabajo.  Siento, una vez más, que es necesario darle un espacio a comentar las cosas que se hacen bien, a transmitir las sensaciones que alguien que se ofrece de modelo puede experimentar.  También será interesante leer de boca de los/las modelos cómo experimentan la evolución de las sensaciones de las cuerdas a medida que mis alumnos vayan creciendo en este camino.

Todos sabemos que el camino del Shibari/Kinbaku no es rápido ni sencillo. Pero he allí la diferencia entre quien realmente se ha decidido a recorrer el camino, a aprender con humildad y a respetar este arte milenario, y otros quienes siguen esgrimiendo vacías excusas a la hora de justificar sus pobres ataduras. Estará en nosotros saber si prevalecerá la cultura de la atadura competitiva, buscando quién hace la foto más espectacular, y sin mayor cuidado por la persona, o el crecimiento serio en el verdadero Shibari/Kinbaku y la búsqueda de la verdadera esencia de este arte.

Si te interesa ser modelo de Shibari/Kinbaku o tienes cualquier inquietud sobre lo escrito, no dudes en contactarme.

 

 

Copyright 2015 por Haru Tsubaki. Todos los derechos reservados.
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