Recordando al Gran Maestro Yukimura Haruki Sensei

Hace un año ya que mi querido sensei Yukimura Haruki nos ha dejado y me parece que fuera ayer que estuve con él practicando en su dojo.

Conocí a este entrañable maestro en el año 2012 cuando dio su primer taller fuera de Japón de la mano de Yukinaga Max quien lo invitó a Copenhague.  Su estilo era radicalmente distinto a todo lo que había visto hasta el momento en shibari, e inmediatamente me enamoró.

Ese tranquilo y pacífico maestro japonés mostraba con paciencia, con ternura, cómo el shibari podía ser intenso sin necesidad de rápidos movimientos de cuerda o espectaculares suspensiones. De hecho, su estilo se enfocaba mucho más en conmover con la cuerda, en sentir a la persona que tenemos delante nuestro que en cualquier otro tipo de estructuras o patrones de ataduras.  Cualquiera podía quedar maravillado con el manejo que tenía de las cuerdas, logrando que su modelo de cuerdas se moviese con fluída naturalidad según su antojo y despertando sensaciones en cada momento.

Luego vinieron mis viajes a Japón y gracias a Osada Steve sensei pude tomar clases con Yukimura sensei y conocer su hogar, que era su dojo.  Amé su pasión por el bonsái. Su amor por las plantas y la naturaleza. Pasiones que supo contagiarme y que me ayudaron a entender que los tiempos, el respeto, y la paciencia son fundamentales. Uno debe esperar confiada y pacientemente. Uno debe entender los tiempos de la naturaleza, los tiempos del otro.  El contacto debe ser sutil y solo cuando es necesario. El bonsái es muchas veces dar sin recibir nada a cambio, es el amor por el amor mismo, y eso me enseño Yukimura Haruki sensei.

Yukimura fue un maestro sumamente generoso cariñoso y amable con su tiempo y su sabiduría. Siempre me recibía con inmenso cuidado y dedicación. En invierno me ofrecía té preparado por él mismo y a veces chocolates.  En verano me agasajaba con frutas especialmente elegidas por él. Compartía conmigo el porqué las había elegido, cuáles eran las frutas de estación, y me inundaba de conocimiento sobre la cultura japonesa.  Al terminar las clases nos acompañaba a ambas (a la modelo y a mí) a recorrer el distinguido barrio de Ebisu y terminábamos generalmente en alguna bella confitería gourmet donde servían tortas realizadas con perfección y dedicación japonesa, de texturas, colores oníricos y cortes perfectos.  La sonrisa de Yukimura sensei y su felicidad se palpaban en el aire, tan solo necesitaba vernos disfrutar de ese momento.  Solo él sabía cómo hacer sonreír a las mujeres de esa manera.

Normalmente durante las clases Yukimura sensei me contemplaba mientras ataba tomando alguna que otra foto que amablemente compartía conmigo y luego hacía sus observaciones y correcciones posteriores sobre ellas.  Un día, me sorprendió con su shodó.  Al lado del espacio donde practicábamos él tenía sus pinceles de caligrafía japonesa colgando.  Mientras yo ataba y practicaba su estilo él se puso a hacer un shodó que luego me regaló. Mi emoción fue tan grande que no pude evitar algunas lágrimas de alegría en ese momento.  El shodó que me regaló fue nada más ni nada menos que “Nawa gokoro”, un concepto tan profundo y especial que necesitó de un artículo entero dedicado a explicarlo.

Yukimura Haruki sensei by Facocero

Facocero dijo: Deseo compartir esta imagen con todos aquellos que hayan tenido la suerte de percibir la grandeza y la belleza del corazón de Yukimura sensei: somos su legado ahora y la continuidad de su camino. SEAMOS UNA FAMILIA DE CUERDAS – Descansa en paz mi amado maestro, gracias por hacerme real !

 

Es por todo esto que hoy en día llevo muy dentro mío todas las enseñanzas que Yukimura Haruki sensei me supo brindar. Como todos hubiera deseado tenerlo con nosotros mucho tiempo más y poder haber aprendido mucho más de su profunda sabiduría, haber podido disfrutar muchos momentos más de alegría junto a él.  Siento que me quedó mucho por aprender de tan gran maestro, pero a su vez me siento feliz y honrada de ser una de las transmisoras de su legado y poder compartir con los demás lo que he podido aprender de él.

Gracias por siempre Yukimura Haruki sensei.

Haru TsubakiHaruTsubaki